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“La enseñanza entorpece la capacidad natural e innata del aprendizaje”. Con esta provocadora frase, John Withmore, pionero de la aplicación del coaching en la empresa, define la esencia del coaching como el método para liberar el potencial de las personas para que puedan llevar su rendimiento al máximo, trabajando la generación de conciencia y responsabilidad a través de las herramientas básicas del coaching que son las preguntas poderosas y la escucha activa.

En la última edición de su libro “COACHING FOR PERFORMANCE” publicado por su equipo un año después de su fallecimiento, nos da las claves para medir los beneficios que el coaching aporta a las organizaciones empresariales, contrastada por muchos años de experiencia en grandes empresas como IBM, Volvo o Barclays.

1.- Aumenta el rendimiento: El coaching consigue un crecimiento de la productividad, sacando lo mejor de las personas y los equipos, con un estilo de liderazgo que deja atrás el “ordeno y mando”.

2.- Fomenta el desarrollo personal: Liderar es conseguir que el trabajo se haga y desarrollar las capacidades del personal, pero normalmente esto último se olvida. El proceso de coaching logra ambas cosas.

3.- Mejora las relaciones personales: El mero hecho de preguntarle algo a alguien demuestra que se lo valora tanto a él como a su respuesta. Cuando las personas se sienten respetadas y valoradas aumenta su implicación.

4.- Mejora el ambiente de trabajo: Trabajar de modo colaborativo aumenta nuestro grado de satisfacción y la retención del talento, dando estabilidad a los equipos.

5.- Optimiza la gestión del tiempo: El coaching logra que los miembros del equipo asuman responsabilidades y que no haya que estar encima suyo, liberando al líder de tiempo para pensar de forma estratégica y no en ser un “apagafuegos”.

6.- Genera más innovación: El ambiente de coaching fomenta las sugerencias creativas, sin temer el ridículo ni el rechazo prematuro.

7.- Aflora el potencial y conocimiento de las personal: Con los estilos autocráticos de liderazgo permanecen muchos recursos ocultos que con el coaching pueden convertirse en habilidades para dar solución a problemas prácticos que sólo las personas implicadas más directamente pueden encontrar.

8.- Potencia la motivación interna: Las organizaciones están repletas de personas que se limitan a hacer lo que se les pide. Y la motivación tradicional del “palo y la zanahoria” ya no sirve, pues si tratamos a los trabajadores como burros, se comportarán como burros. Las personas buscan satisfacer necesidades superiores que den sentido y propósito a su trabajo.

9.- Activa una cultura de cambio y alto rendimiento: El coaching, como método de aprendizaje interno, predispone a una mayor capacidad de respuesta ante los cambios y a la suma de los equipos a los procesos transformacionales.

10.- Descubre habilidades aplicables a todos los ámbitos de la vida: El coaching es una actitud y una conducta transformacional y provoca un impacto positivo en aspectos de la vida personal, como las relaciones familiares o el desarrollo de habilidades sociales.

Con todos estos beneficios, el ROI (Return Of Investment), que mide el impacto económico de un proceso de coaching en una organización se puede estimar en un promedio de hasta 800 por ciento, según los autores. Estos números hacen que la inversión en capital humano deje de verse como un coste y pase a considerarse generadora de ingresos al aprovechar unas reservas extraordinarias de potencial: las personas.

Por último, para concretar, voy a enumerar algunas aplicaciones prácticas del coaching en aquellas actividades de la empresa donde esta nueva disciplina tiene una especial eficacia:

  • Desarrollo de los líderes y cambio del estilo de liderazgo tradicional a otro basado en el coaching.
  • En procesos de cambio cultural. Para que las personas acompañen y se impliquen en los cambios de procesos, sistemas y estructuras. Por ejemplo, fusiones y adquisiciones por otras compañías. También en procesos de sucesión intergeneracional en empresas familiares.
  • Mejora de las competencias de los líderes y trabajadores en los siguientes aspectos que afectan a su rendimiento laboral: trabajo en equipo, comunicación, gestión del tiempo, reducción del estrés, conciliación laboral y profesional, orientación a resultados,…
  • Conseguir equipos de alto rendimiento, alineados con un objetivo común
  • Apoyando otros sistemas de gestión como la filosofía LEAN de producción, para eliminar el despilfarro, basada en el ciclo Planificar-Hacer-Verificar-Actuar.
  • En temas de seguridad laboral, tanto en las inspecciones, evaluación de riesgos, investigaciones de incidentes y charlas motivacionales de seguridad
  • Para la resolución de conflictos entre los trabajadores y con la dirección, por ejemplo, malas relaciones laborales o falta de alineación con los objetivos de la empresa.
  • En el departamento comercial, el proceso de venta basado en el coaching y la inteligencia emocional puede conseguir también unos resultados muy positivos.

En definitiva, resulta estimulante como, con unas herramientas aparentemente tan sencillas como las del coaching (preguntas poderosas, escucha activa y método GROW), se puede conseguir un cambio tan potente en la cultura de liderazgo empresarial, que según algunos estudios, puede causar un impacto de hasta un 30% en la cuenta de resultados. Con estos datos, parece que el coaching profesional ha llegado para quedarse.

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